Las rúbricas son una manera de evaluar a nuestro alumnado y que les ayudan a ser partícipes de su propio resultado y a su vez de su proceso de aprendizaje, conociendo así sus errores y sus aciertos para mejorar día a día. 

La rúbrica en sí es un documento que describe distintos niveles de calidad de una tarea o proyecto, dando un feedback informativo al alumnado sobre el desarrollo de su trabajo durante el proceso y una evaluación detallada sobre sus trabajos finales” explica Rosa Liarte, docente de Historia en el IES Eduardo Janeiro en Fuengirola (Málaga) en una entrevista.

Evaluación formativa con rúbricas

Un aspecto clave de las rúbricas es la posibilidad de poder evaluar aspectos más abstractos del aprendizaje, como por ejemplo la motivación, el trabajo en equipo, la capacidad de argumentación, etc. 

De este modo, no nos centramos simplemente en una nota. El alumnado debe comprender el porqué de ese resultado, no solo el valor numérico sino todos los aspectos que rodean al resultado final.

 

¿Cómo crear la rúbrica perfecta?

Lo primero que deberemos hacer antes de crear una rúbrica será determinar los objetivos de aprendizaje, es decir, qué queremos obtener de nuestro alumnado mediante esa actividad. En el caso de hacer una exposición oral por ejemplo, podremos evaluar aspectos como la capacidad de expresión, el contenido de la exposición, la creatividad, si ha sido comprensible, etc.

Una vez tenemos claro nuestro objetivo, llega el momento de escoger los aspectos o los ítems que queremos valorar

Para poder crear una buena rúbrica necesitamos dos elementos principales:

  1. una columna vertical que contemple los criterios de evaluación de dicho proyecto o tarea, es decir, los aspectos que queremos valorar en la actividad
  2. una columna horizontal con los grados de calidad de esos criterios, qué sería de una nota más baja a una más elevada, como por ejemplo puede ser de insuficiente a excelente

Una vez tenemos estos dos elementos creados, tan solo faltará añadir el significado de cada ítem, es decir, el porqué escogemos esa nota y no una de inferior o superior.

 

Beneficios principales de la evaluación con rúbricas
  • Mejoramos la percepción que los alumnos tienen de su aprendizaje
  • Se consiguen beneficios en el ámbito de la evaluación, tanto para los docentes como para el propio alumnado
  • Muestran expectativas de desarrollo de las diferentes actividades en relación con los diferentes grados de consecución
  • Permiten al estudiante monitorear la propia actividad, auto evaluándose, y así favorecer la adquisición de responsabilidad ante los aprendizajes
  • Pueden emplearse para dar feedback a los estudiantes, en el marco de una evaluación formativa y continuada.

 

 

Autoevaluación y coevaluación con rúbricas

Una buena forma para que el alumnado desarrolle sus capacidades de autocrítica y evaluación es mediante la creación de autoevaluaciones y coevaluaciones

De este modo, el alumnado llegará a ser capaz de valorarse a sí mismo, analizando su trabajo y reflexionar sobre qué aspectos pueden mejorarse y cuáles han ido realmente bien. 

A su vez, también es importante que el alumnado aprenda a valorar a sus compañeros desde un punto de vista objetivo, usando las mismas técnicas que usarían si se evaluaran a ellos mismos y haciendo uso de la crítica constructiva.

Desde Additio, puedes encontrar estas dos opciones pulsando encima de la opción de crear una columna nueva dentro de tu cuaderno de notas con el botón derecho del mouse. Descubre más sobre cómo crear estos dos tipos de actividades aqui