Huerto escolar para la evaluación competencial

La construcción de un huerto escolar es una iniciativa cada vez más usada en los centros educativos ¡y no es para menos!. Esta herramienta didáctica permite poner en práctica un gran número de competencias y disciplinas al mismo tiempo.

Nuestros alumnos descubren su entorno a partir de la utilización de los cinco sentidos, huelen, tocan, observan, prueban y escuchan el huerto. La experimentación mediante los cinco sentidos ayuda a nuestros alumnos a aprender con mucha más facilidad.

Aprendizaje transversal:

Los huertos escolares son una estupenda herramienta de aprendizaje transversal. Permiten trabajar conocimientos y habilidades de muchos ámbitos e inculcar valores a los alumnos mientras se divierten.

Un huerto puede servirnos como apoyo al estudio de las ciencias naturales, aprender el ciclo de vida de los vegetales, los tipos de vegetales que plantamos y mucho más. 

También las matemáticas pueden ser otro ámbito de estudio en un huerto, pueden servirnos para repasar con todos los alumnos, con los más pequeños, por ejemplo, números y colores, y para aprender los nombres de las hortalizas en otros idiomas. Para los más grandes, el huerto es una herramienta perfecta para trabajar cuestiones básicas de geometría o economía.

Además inculca valores como el reciclaje, aprender como utilizar los restos orgánicos del comedor y los desechos de las podas del jardín para elaborar abono o desarrollar otras habilidades como el trabajo en equipo, seleccionar los cultivos, planificar las actividades necesarias para alcanzar el objetivo y coordinarse sobre el terreno para llevarlas a cabo. 

También habilidades motrices cultivar hortalizas requiere usar las manos para remover la tierra, así como utilizar instrumentos: desde palas o rastrillos a regaderas o tablas de sujeción para que una planta crezca enderezada.

Trabajo competencial: 

Esto puede ser beneficioso para trabajar todas las competencias como por ejemplo:  

  • Competencia matemática: Por medio del conteo, las clasificaciones y la resolución de pequeños problemas. 
  • Competencia lingüística: Se utiliza el lenguaje a la hora de hacer los intercambios. Por medio de la interacción, el diálogo, la expresión de ideas, la argumentación, la comparación, etc.
  • Conocimiento e interacción con el mundo físico: Está presente en todo momento, ya que interaccionan con el resto de sus compañeros. Se han realizado actividades en el medio que les rodeaba, donde tienen que interactuar para tomar decisiones.
  • Información y competencia digital: Pueden opinar llegando a tener una actitud crítica y se pueden utilizar medios tecnológicos como la pizarra digital o el ordenador. Por medio de la búsqueda, la obtención, el procesamiento y la comunicación de información. 
  • Competencia social y ciudadana: Se aumentarán las habilidades para comunicarse en diferentes contextos.  En casi todas las tareas que se han planteado se trabaja en equipo para realizar observaciones, hipótesis, debates, tomar decisiones, etc. También, se incluye a la familia y a profesionales para que los niños vayan interaccionando y aprendiendo a convivir con personas de su entorno. 
  • Competencia cultural y artística: Se pueden realizar carteles para colocarlos por la “tienda” y conocer elementos comestibles típicos.  Se crean registros por medio de dibujos y otras técnicas y, se plantean actividades para conocer su entorno y los productos típicos.
  • Competencia de Aprender a aprender: Se trabajan capacidades como la atención, la concentración, la expresión artística, etc.  Conforme vayan realizando las actividades irán construyendo sus propios esquemas mentales, cada vez de manera más eficaz y autónoma. 
  • Autonomía e iniciativa personal: Se pueden practicar habilidades para el diálogo y la convivencia en la vida cotidiana. Poco a poco irán desarrollando confianza en sí mismos y el sentido crítico.

Conocimientos que podemos lograr: 

Enumeramos algunos de los conocimientos que podemos lograr que los alumnos adquieran con el huerto escolar:

  • Conciencia ambiental con el cuidado y respeto del entorno natural
  • Experimentar y aprender del entorno natural y social.
  • Inculcar los valores de la agricultura ecológica para obtener alimentos.
  • Fomentar el consumo de verduras y frutas y favorecer la alimentación saludable y equilibrada.
  • Favorecer la iniciativa a través de la planificación y organización de las tareas del huerto.
  • Promover el uso responsable de los recursos naturales.
  • Fomentar actitudes cooperativas compartiendo y organizando el trabajo a realizar.
  • Impulsar valores como la paciencia, la responsabilidad, el compromiso, la autonomía
  • Conectar la escuela con el mundo
  • Fomentar la participación de las familias.
  • Abordar el currículo de manera práctica y vivencial