Mario es profesor de Primaria en la provincia de León. En su corta trayectoria como profesor, sus ganas de trabajar, mejorar y sobre todo aprender día a día le han llevado a obtener una amplia experiencia tanto como profesor como formador, siendo tutor de varias de las formaciones que se imparten por parte de la Junta de Castilla y León.

 

 

Cuéntanos un poco más sobre ti. ¿A qué te dedicas actualmente? ¿Cuánto hace que te dedicas a la docencia?

Ahora mismo estoy en un CEO de un pueblo de la provincia de León, Benavides de Órbigoejerciendo de maestro y tutor de un grupo de niños y niñas de primero de Educación Primaria. Y como siempre ando metido en mil cosas a la vez, también estoy como tutor online para el Centro de Recursos y Formación del Profesorado en TIC para la Junta de Castilla y León.

Todo este camino comenzó hace 6 años, en enero de 2016. Puede parecer poco, incluso si lo comparo con otros trabajos en los que he estado exactamente el doble de años, pero he de decir, que estos 6 me han cundido mucho más de lo que un calendario puede mostrar.

 

¿Qué te hizo decidirte por el mundo de la docencia? ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Pues creo que lo decidí durante el Bachillerato, porque aunque no era de los que sacaban todo sobresaliente, normalmente otros compañeros y compañeras me pedían que les echara una mano en sus estudios porque decían que se lo explicaba de una forma distinta que hacía que se lo aprendiesen.

Pero ahí observé, que cada uno aprende de una forma, y no vale lo mismo para todos. Yo creo que por eso lo que más me gusta es indagar en la forma que tiene cada niño y cada niña de aprender e intentar darle las herramientas necesarias para que progrese según sus necesidades y fortalezas.

 

Vemos que trabajas con herramientas TIC en tus clases, ¿Qué es lo que más te gusta de ellas? y ¿Cómo descubriste Additio?

Desde luego que lo que más me gusta es la versatilidad. Siempre hay algo, alguna herramienta para trabajar, alguna forma de presentar el contenido, que hace que aquel o aquella que de primeras no ha conseguido captar una idea, al final sea capaz de captar lo que se le presenta, y poder seguir adelante.

En cuanto a Additio, pues la verdad es que me ha acompañado desde el principio. El primer curso en el que impartí clase, me dieron en el centro un cuaderno de notas Additio para apuntar todo lo reseñable, y poner las notas de cara a la evaluación. Al finalizar dicho curso, una de las maestras y compañeras, dio el salto a la plataforma digital de Additio, y acto seguido seguí sus pasos hasta día de hoy.

 

¿Cómo sueles organizar tus clases día a día? ¿Qué sueles tener siempre en cuenta a la hora de planificar tus clases?

Suelo tener programadas las clases, contenidos y recursos dentro de Additio, para saber en todo momento por donde voy dentro de cada Unidad. Pero es cierto que muchas veces hay que tener en cuenta el estado anímico del alumnado, el nuestro propio como docentes, y desde luego, no fustigarnos por no hacer todo lo que habíamos planteado o no llegar a la primera a las metas y objetivos que nos habíamos marcado. Tener una secuenciación ya hecha, es primordial para seguir una correlación lógica entre el tiempo que hay para cada materia, y el contenido que se debe de impartir. Pero la flexibilidad debe de ser parte de esta ecuación, y amoldarnos a las necesidades, ritmos y sentimientos que cada grupo puede tener en cada momento.

 

¿Cuál es la funcionalidad qué más te gusta de Additio, sin la cuál no podrías vivir? y ¿Por qué?

Como ya he dicho antes, para mi el tener todas las áreas programadas y secuenciadas, viendo cada día lo que tengo que hacer, los recursos que voy a usar, es una guía muy importante. Pero si me tengo que quedar con algo, con una funcionalidad que realmente es esencial, esa es la de la evaluación.

El por qué es sencillo. La facilidad de meter una simple nota numérica, y que sobre esa nota, ocurran un montón de cosas es espectacular. Con esa nota, puedo obtener una nota sobre uno o varios estándares de aprendizaje, que a su vez  puedo tenerlos ligados a las competencias que con ellos se trabajan, y de esta forma obtener un porcentaje y una nota final sobre ambas. De esta manera, y de forma objetiva, se puede saber el nivel competencial del alumnado, a la vez que tenemos una nota numérica sobre el nivel de adquisición de contenidos. Además la cantidad de porcentajes, observaciones y estadísticas que se generan para cada alumno y alumna, es infinito. Y todo esto, tan sólo metiendo una nota numérica.

 

Si pudieras dar un consejo a un profesor que empieza ahora a trabajar en el aula, ¿Qué le dirías?

Que vaya despacio, que no quiera quemar etapas y recursos rápidamente. Que se pare a observar a todos y cada uno de sus alumnos y alumnas, porque la diversidad no es sólo aquellos que tienen un diagnóstico o una etiqueta, la diversidad es la gran cantidad de formas de ser y pensar que conforman cada grupo. Y es esencial atender a las necesidades de todos y cada uno para conseguir la mejor respuesta de forma individual, y fortalecer su integridad y valores como grupo.

 

Durante esta época de pandemia, ¿Qué es lo que más está dificultando que el alumnado pueda aprender?

Hace no mucho, diría que el contacto físico con el alumnado. Lo que se puede transmitir con una simple palmada, y sobre todo lo que se puede conseguir con un abrazo a tiempo, es insustituible. Pero poco a poco esa barrera se ha ido saltando y esquivando como hemos podido, y hoy en día esa limitación en mis clases no existe. Pero la mascarilla sigue estando presente, y toda la gestualidad facial, parte de la potencialidad de la voz, los matices de la expresión oral, están quedando por el camino, y con ello una gran cantidad de información visual y auditiva que el alumnado no está captando y se está perdiendo.

Esperemos que el final de esta tormenta este próximo y podamos volver a la normalidad lo antes posible por el bien de la sociedad en general, y de las generaciones que estamos formando en particular.