¿Quién es Javier Arenas?

Maestro de Primaria y Licenciado en Filología Inglesa, lleva trabajando en la educación algo más de veinte años, los últimos diez en el primer ciclo de E.S.O. en un instituto de Ciudad Real.

 

¿Qué parte de tu trabajo te gusta más?

Me gusta todo más o menos lo mismo, no me resulta fácil destacar algo en particular en este momento. Quizá probar algo nuevo… ¡y que funcione!

¿Cuál ha sido la mayor satisfacción que has tenido como profesor?

No puedo decir que haya vivido experiencias muy intensas en mi carrera profesional, pero disfruto a diario de momentos muy gratificantes, la mayoría tienen que ver con los chicos y chicas: la cara de satisfacción que ponen cuando les sale bien o entienden algo que les supone un esfuerzo, la alegría natural que muestran cuando están a gusto… También las muestras de gratitud de los padres.

¿Qué tendencias se perciben en el futuro de la educación?

Creo que muchas pero, en definitiva, todas encaminadas en la misma dirección, alejándose de las figuras de profesor-alumno tradicionalmente entendidas como emisor-receptor, educador- educando, maestro-aprendiz… Me atraen especialmente las que ponen el acento en la dimensión social del aprendizaje, por un lado y las que, por otro lado -y a veces al mismo tiempo- subrayan la dimensión individual, la iniciativa y el papel protagonista del alumno en su propio proceso de aprendizaje.

¿Consideras importante poner deberes a los alumnos?

No. Lo que de verdad importa es lo que sucede en el aula, es donde el alumno o la alumna tiene la oportunidad de aprender e interactuar con el resto, tanto compañeros como profesorado.

¿Crees que la tecnología tiene importancia en el aula?

Claro, y queda mucho por recorrer, aunque parezca que hemos avanzado mucho. Hay muchos recursos técnicos a disposición del profesor, que puede seguir dando su clase mientras sus alumnos escuchan y toman nota en silencio… con sus dispositivos móviles también en silencio, guardados en la mochila o aparcados en casa. ¿Cuántos kilos de papel acarrean nuestros hijos yalumnos a diario? ¿Cuánto dinero nos ahorraríamos los padres comprando libros de texto digitales?

En este contexto, ¿qué importancia le adjudicas a la capacitación docente?

Es crucial, pero debe ir en la buena dirección: menos PowerPoint y más aprendizaje colaborativo, basado en proyectos, “Flipped Classrooms”… Hay mucho campo abierto, ya está bien de lecciones magistrales digitalizadas.

¿Cómo imaginas el aula en los próximos cinco años tras los avances tecnológicos que se pueden producir?

Igual que ahora, igual que hace cien años, si el cambio tecnológico no viene acompañado del cambio verdaderamente relevante, el cambio metodológico.

¿Consideras Additio App como una herramienta clave para profesor 2.0? ¿Por qué?

Dejando al margen de lo que se entiende por profesor 2.0, mi respuesta es sí, sin duda. Hoy por hoy es la alternativa más completa, versátil, multifuncional y multiplataforma del mercado.

¿Qué le dirías a un profesor que aún no está usando Additio App?

Que no espere más y adquiera una licencia.